No me gusta la lluvia. Me provoca morriña melancólica y ese manto grisáceo y nebuloso que teje sobre mí alrededor me oprime. Me roba la alegría y su humedad tulle mi cuerpo. Hace que sea un ser aletargado en un espacio donde no hay más que presente…ni pasado…ni Turismo Castilla y León…
Turismo Castilla y León hgb
No me gusta la lluvia, y sin embargo esta tarde la necesito tanto como mi olfato, mi tacto, mí vista…

Es una tarde preciosa; corre una brisa refrescante que cuando la siento en mi piel calma el dolor de un alma avasallada. El Sol se está poniendo en un horizonte ondulado por las montañas de la Sierra y su luz anaranjada baña delicadamente todo mi entorno. El cielo aun es celeste, casi blanco, y desde aquí escucho trinar a los pájaros que revolotean traviesos por las alturas. Por mi ventana, abierta de par en par, se cuela un rayo retrasado que no quiere recogerse. Escucho los niños que juguetean inquietos y risueños por la plaza que tengo al lado de mi casa. Me viene un olor a pan tostado que despierta a un fuente acostumbrado a chocolate…

Es una tarde preciosa, y sin embargo no la puedo apreciar como otras tantas veces… Me siento sucia, pesada, acorralada por las circunstancias de un pasado inconcluso que no termina de pasar página. Ahora quiero que llueva; desnudarme, que todo el mundo duerma y me deje a solas con ella.

Me gustaría que empezara poco a poco, levantar mis brazos, abrir las manos y que caigan las primeras gotas que harán estremecer mi cuerpo. Humedecerán mis labios, espesarán mis pestañas, liberalizarán mis sentidos… Muy lentamente mi piel se irá acostumbrando a la lluvia, y entonces seré un cuerpo envuelto en una película de agua, seré un cuerpo mojado…deambulando entre recuerdos apresurados por querer salir al exterior. La rabia, el dolor, los miedos que pesan sobre mí…la amargura del sabor que alguien dejó clavada en mi interior, la tristeza, la soledad…incluso el coraje…y tú…tú también, sueño que desvela mis noches…Todos se materializarán en diminutas gotas saladas que se irán mezclando con el agua dulce de la lluvia…Me dejaré llevar por ella como si de una hipnosis se tratara, me lanzará al vacío y allí lucharé con todas las fuerzas que me quedan y me despojaré de todo lo que me quema…y entonces sentiré frío, mucho frío…abriré los ojos y me encontraré en medio de una calle desierta, embadurnada de barro y calada hasta los huesos…Respiraré hondo y me daré cuenta de que algo ha cambiado en mi interior…

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